Escancio mi botella de recuerdos y bebo copa tras copa hasta embriagarme, mi botella sólo tiene un licor: ¡Tú!.
xxxxx
Mi canal de Youtube https://www.youtube.com/channel/UCUYiVqc88jOn39987H6SuXw Twitter: luis_azpe
Escancio mi botella de recuerdos y bebo copa tras copa hasta embriagarme, mi botella sólo tiene un licor: ¡Tú!.
xxxxx
RETO.
Si porque a tus plantas ruedo
como un ilota rendido
y una mirada te pido,
con temor, casi con miedo.
Si porque ante ti me quedo
estático de emoción
piensas que mi corazón
se va en mi pecho a romper
y que por siempre he de ser
esclavo de mi pasión,
te equivocas, te equivocas,
dulce y fragante capullo,
yo quebrantaré tu orgullo
como el minero las rocas.
Si a la lucha me provocas
dispuesto estoy a luchar,
tú eres espuma, yo mar
que en sus cóleras confía.
Tú me haces llorar,
pero un día
yo también te haré llorar
Y cuando rendida vengas
perdón pidiendo a mis pies,
como mi cólera es
infinita en sus exesos,
¿sabes tú lo que haré
en esos momentos de indignación?
¡Arrancarte el corazón
para comérmelo a besos!
JULIO FLORES (En algunos libros viene como Flórez)
X X X
Espera, no digas nada
sólo cierra los ojos,
escucha y siente.
No digas una palabra,
dime todo sin hablar,
quiero oírte suspirar,
que me grites con tu abrazo,
me confieses tu amor con un beso
y después me anides en tu regazo
y con una mirada me llenes el alma
con el más bello y sublime embeleso.
X X X
Todos hemos oído o leído acerca de Diógenes, aquel hombre que, entre otras cosas, buscaba al hombre perfecto. Vivía en una barrica, su única posesión era una lámpara (tuvo un recipiente para tomar agua, pero lo rompió al ver a un niño beber el agua en el cuenco de sus manitas). En su búsqueda decidió viajar a América y llegó a Canadá buscando al hombre perfecto, pero no lo halló. Con su inseparable lámpara cruzó a Estados Unidos, pero tampoco encontró al hombre perfecto. Tomó su lámpara y cruzó el Río Bravo y al llegar a México su búsqueda terminó... ¿Encontró al hombre perfecto en México? No, ¡le robaron la lámpara!
X X X
Hoy he visitado el cementerio,
me he rodeado de grises mausoleos
y de las modestas cruces de madera.
Tumbas que se empeñan
en perdurar la vida de los muertos.
Paredes de cementerio que lloran grietas;
cipreses esbeltos, lúgubres,
fieles guardianes imponiendo silencio.
Aquí estoy en un inconsciente afán de sentirme vivo.
(1983.
X X X
El enhiesto heraldo,
señorial y gallardo, anuncia el paso del tiempo
con el suave sonido de sus campanas.
Cuántas veces las he escuchado
y nunca me he cansado.
Sentado en una banca de roca
bajo la catedralicia sombra de árboles añejos,
dos sólidas torres flanquean el templo,
anunciando "ángelus" que reverentes
escuchamos los viejos..
Mis ojos no se cansan de ver
lo que siempre han visto,
las viejas casonas que son historia,
mi historia,
sin episodios heroicos, ni sangrientas batallas,
esas fueron antes que yo.
Ya no hay ejércitos enemigos
ahora todos los que pasan son amigos.
Aquí quiero quedarme para siempre,
no en el panteón, ni ataúd metálico o de cedro,
sólo arrojen mis cenizas en la plaza
de mi querido pueblo de San Pedro.
XXX
Entre el cielo y el mar;
entre la noche y el día;
entre el placer y el dolor;
entre nostalgia y melancolía
está nuestro amo
xxx